18 ene 2009

JOSE Y LAS NIÑAS

Esto es sólo para que veáis que fuimos todos. Aquí junto a la casa del terror.

¡GRACIAS DISNEY!

Fué inolvidable para todos nosotros, pero especialmente para mis nietas, acudir a Eurodisney y poder hacer realidad un sueño que venían acariciando hace años. Nunca podía imaginar que íbamos a disfrutar tanto todos. Ni el frío y la lluvia fueron capaces de amargarnos la experiencia. Y es que, en ningún otro sitio puede uno convertirse al mismo tiempo, en princesa y pirata, ver desfilar ante sus ojos maravillados a todos los personajes de sus cuentos, y compartir encantados el asombro que expresaban sus caritas ante todas las experiencias que vivieron en cuatro días que espero recuerden siempre. Por primera vez en mucho tiempo, todos mis hijos reunidos, muchas ganas de pasárnoslo bien, y ninguna preocupación que no fuese lo que veríamos al día siguiente. Ha sido un precioso viaje. ¡Gracias, hijos queridos, por hacerlo posible!. Y, por supuesto, ya están Sara y Aurora planeando repetirlo lo antes posible. ¡Qué energía!...

11 ene 2009

QUERIDA CIBELES...

Mi ciudad no sería lo mismo, si en todo su centro, no existiese esa estatua desde cuya altura la diosa Cibeles goza de una situación privilegiada. Paso obligado de turistas y foráneos, representa una imagen del Madrid aristocrático, en un entorno lleno de cultura y tradición que me encanta. Desde su atalaya, ve pasar a ricos y pobres, equipos de fútbol aclamados por sus seguidores, Cabalgatas de Reyes Magos, manifestaciones en favor de la paz y contra el terrorismo, maratones multitudinarios y carreras ciclistas nacionales, sin descomponer ni un momento su pétrea sonrisa, y sin dejar de dominar a sus leones sin tener que usar el látigo. La admiro, la envidio y la añoro cuando estoy lejos, y cuando paseo por el Paseo del Prado me siento orgullosa de esa parte de mi ciudad, llena de categoría, distinción y encanto. El lugar donde uno nace y vive guarda recuerdos maravillosos que, a lo largo de los años se atesoran. Aquellos en que paseaba cogida de la mano de mi padre, sintiendo mucho frío, con el puño metido en el bolsillo de su gabán, con la nariz tapada por la bufanda y su voz contándome historias de una Madrid que ya ha desaparecido. No para mí. Esas estampas están grabadas en mi retina. Y como muestra de ello, ahí está Cibeles. Una diosa de piedra, a la que sólo le falta hablar.

9 ene 2009