Tengo que escribir sobre él, porque su muerte me ha llenado de pena como a tántos millones de personas en el mundo. Le conocí cuando era sólo un niño a través de un programa de televisión, y me enamoré en el mismo instante de su forma de cantar y bailar. Cuando me casé y tuve a mis hijos, la música de Michael llenaba mi casa el día entero, y ellos aprendieron con sus letras, no sólo a cantar, sino también a tener su primer contacto con el inglés. De forma que, con el paso de los años, todos fuimos sus fans y se convirtió en alguien familiar para nosotros, seguimos sus vicisitudes, le acompañamos en sus giras y nos enteramos de que, a pesar de su éxito, fué alguien profundamente solitario, maltratado por la prensa, ridiculizado por lo que muchos llaman "sus excentricidades" y abandonado en los peores momentos por su propia familia.Yo, que no soy creyente, no puedo confiar en que Michael esté ahora en un lugar mejor. Creo que ha sufrido mucho, que el dolor que le provocaron las acusaciones de pederastia acabaron con él física y moralmente, y que los problemas derivados de sus enfermedades que degeneraron en un cáncer de piel, le llevaron a un declive físico que no pudo superar. Sin embargo, todos los que le han conocido personalmente coinciden en decir que era un ser absolutamente puro, que cualquiera que le pidiese ayuda siempre recibía una respuesta, que amaba a los niños por encima de todo y que fué el mejor padre, hermano y amigo que uno pueda tener.
En este mundo lleno de egoismo, materialismo, querras e incomprensión, alguien como Michael tenía que ser el enemigo a batir. Porque, igual que ET, él no era de aqui.
Ha dejado un legado de amor, ayuda a los necesitados,tres hijos maravillosos que le adoraban y millones de personas en todo el mundo que lloran desconsoladas porque saben que será muy difícil conocer a otro ser humano similar a él. Yo me quedo con lo mejor para mí: esa risa que iluminaba su cara y le convertía en lo que siempre quiso ser, un niño grande que nunca creció para seguir siendo fiel a sí mismo y en aquello en lo que creía. Alguien que, como dice su propia canción, se fué demasiado pronto.
Gracias, Michael, por existir. Gracias porque has formado parte de mi vida, de esa vida que ya es pasado, pero también futuro en mis nietas, que te adoran y cantan y bailan tus canciones como antes hicieron mis propios hijos.
Como tú les decías cada día a tus hijos: I love you more...