11 mar 2008

Y VIVIERON FELICES...


Quiero que esto sea una declaración de amor a esa persona con la que comparto mi vida desde hace treinta y cinco años. Que ha estado conmigo en los momentos buenos, y también en esos otros malos, en los que uno está a punto de tirar la toalla. Que siempre me ha apoyado, y al que siempre apoyaré, que ha sido amante, amigo, compañero y cómplice, y que ha convertido estos años en un paseo juntos, de la mano frente a todas las adversidades y a todos los retos. Que ha sido mi fuerza cuando me he sentido débil, que me ha hecho sentir que, junto a él no tenía que tener miedo, y también, que he sido una mujer maravillosa y digna de ser amada.

Lamentablemente, no hay recetas infalibles para que ésto funcione, pero nosotros siempre hemos tenido claro que el diálogo y el respeto son las bases más firmes para sustentar una relación, sea del tipo que sea.

Cuando miro atrás, doy gracias a la vida por ponerle en mi camino, porque no habría podido desear un compañero mejor para realizar este maravilloso viaje, del que me siento muy orgullosa y que espero que dure aún muchos años.

Te quiero.

6 comentarios:

Sari dijo...

Ójala sean muchos más!! Y que los demás los veamos.
Gracias a vosotros por ser como sois y veremos si la receta funciona con los demás o es una historia irrepetible XDD

Maleka dijo...

Una declaración de amor recuerda lo que nunca olvido... el olor de la lluvia en Madrid en verano... el frio en la barriga del primer beso... la sonrisa de mi padre por las mañanas... la voz de mi madre cuando dice mi nombre... minha infância... cor azul... árvores de figos... docinhos de côco... sorvete de doce de leite... y recuerda también que las historias de amor existen.

Gracias Amparo y Rafa.

Anónimo dijo...

Hay que ser muy valiente, muy íntegro, muy consecuente, muy constante, muy entregado, muy consciente, muy generoso, muy respetuoso, muy firme, muy sutil, muy tierno, muy resuelto, muy fuerte.... y además y por encima de todo eso, amar a una persona más que a tí misma, para lograr algo como lo que vosotros dos habéis logrado, y que sobrevive a mil tormentas inalterable.
Tenéis mi admiración y devoción por lo que habés creado de la nada, por mantenerlo cada día en pie, por haber hecho de nosotros todo lo personas que podamos llegar a ser, cada uno como somos, por habernos enseñado siempre a escuchar y respetar, por haberos dado todo mutuamente, y aún así, habernoslo dado a nosotros absolutamente todo.
Sois y siempre seréis los dos mejores ejemplos de lo que para mí significa ser persona, os lo debo absolutamente todo, e intento cada día ser un poco menos torpe para demostraros todo el agradecimiento que hay en mi interior para vosotros, que al igual que el amor que os profeso, es interminable y eterno, imposible de expresar en una sola vida.

Anónimo dijo...

De vez en cuando la vida, afina con el fincel.Se nos eriza la piel, y faltan palabras....eso es lo que me faltan, palabras para deciros lo maravillosos que sois, lo mucho que os agradezco todo lo que habeis hecho y lo que seguís haciendo por nosotros y lo muchísimo que os quiero.Un besazo y os deseo muchos aniversarios maravillosos.....

Anónimo dijo...

Eso es lo más maravilloso de toda esta vida en común, esos hijos que hemos criado y ayudado a crecer y que cada día nos sorprenden porque han llegado a ser unas fantásticas personas que llenan nuestra vida de cosas nuevas y fantásticas. Gracias a los tres, os quiero con toda mi alma...

Anónimo dijo...

Además del don de la belleza, la inocencia, la bondad y la generosidad, Dios también te dio el don de poder plasmar tus sentimientos sobre el papel.
Tus poesías vienen a menudo a despertar mi mente de algunas pasadillas.
Yo no soy hábil con la pluma, y me resulta difícil expresar por escrito el INMENSO AMOR que siento por ti.
He sido un ser afortunado, desde el día que me dijiste “te quiero”.
Han sido treinta y cinco años maravillosos, los que hemos vivido juntos, que se me han pasado en un abrir y cerrar de ojos, pero han sido tantos los buenos momentos, nuestras ilusione, nuestros paseos, nuestras películas, nuestras canciones.
No hemos complementado, y como tu bien dices, y me encanta repetirlo, hemos sido compañeros, amigos, cómplices, y sobre todo amantes.
De ti, he aprendido a ser cada día un poco más culto, un poco más comprensivo y un poco más tolerante.

Te adoro.

Rafael