
Desde la muralla que rodea toda la ciudad de Rotemburgo se admiran casitas que parecen de cuento de hadas. Mi amiga Elena y yo quedamos extasiadas de la perfección de un lugar en el que cuesta trabajo creer que viven personas como nosotros. Uno prefiere pensar que están habitadas por hadas y gnomos, pero os aseguro que son de verdad.
1 comentario:
Uhmmm...
Yo veo al menos uno (puede que sean dos, sí), pero veo un ser fantástico en forma de mujer...Es más, creo que es una Hada Madrina.
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