9 nov 2009

FILOSOFIA DE VIDA

En un rincón sombreado del gran mercado de Méjico capital estaba un viejo indio. Tenía veinte ristras de cebollas que colgaban delante de él.
Se acercó un americano de Chicago y le dijo: "¿cuánto por una ristra de cebollas?"
-Diez centavos -dijo el indio
-¿Cuánto por dos ristras?
-Veinte centavos, fué la respuesta.
-¿Cuánto por tres ristras?
-Treinta centavos
-No me hace mucho descuento, que digamos -dijo el americano-. ¿Haven veinticinco centavos?
-No -dijo el indio.
-¿Cuánto quiere por las veinte ristras? -preguntó el americano?
-No quiero venderle las veinte ristras -respondió el indio
¿Por qué no? -dijo el americano -¿No está aquí para vender sus cebollas?
- No -dijo el indio- Estoy aquí para vivir mi vida. Me encanta este mercado. Me encantan las muchedumbres y los sarapes rojos. Me encanta el sol y las palmeras que se mecen. Me encanta que Pedro y Luis se acerquen y digan "buenos días", enciendan un cigarrillo y se pongan a hablar de los niños y las cosechas. Me encanta ver a mis amigos. Esa es mi vida. Por eso estoy aquí sentado todo el día para vender mis veinte ristras de cebollas. Pero si se las vendo a un sólo comprador, entonces mi día se habrá terminado. Habré perdido la ocasión de vivir la vida como me gusta, y eso no lo voy a hacer.


-Del libro "la tradicion del indio norteamericano"

aquí para vender sus cebollas?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y aquí para leer silencio durante demasiado tiempo...

Feliz Nochebuena y Feliz Navidad, pese a los que nos faltan, o están lejos.

Disfrutemos de los que están, Amparito, eso es lo que hay que celebrar, que ellos sí están, así que abracémosles fuerte fuerte y guardemos esos momentos en cajitas mágicas.

Te quiero, os quiero.

http://www.youtube.com/watch?v=JAG0uNNV8ws

No dejes de ver esto que hizo una amiga y creo que te encantará.

Amparo dijo...

Me ha encantado, Carmen. Y yo también creo que la única fuerza capaz de mover el mundo, es el amor. Te quiero con todo mi corazón, te echo de menos y te deseo toda la fortuna que tú te mereces. Habla cuando quieras, calla cuando lo necesites, yo siempre estoy aquí para tí. Felicidades y muchas gracias. Mil besos de mar, siempre.

Anónimo dijo...

¿Cuándo vas a actualizar el blog, Amparito?

Echo de menos tus fotos, tus palabras...Hay un silencio terrible aquí :(