
El amor que sentimos por los niños, es una mezcla de ternura, respeto y temor. Temor de que la vida no sea para ellos lo que nosotros desearíamos, de que alguien los hiera y pierdan la frescura y la confianza en nosotros, de que pierdan esa maravillosa risa que ilumina cada dia de los que estamos a su alrededor. !Ojala mis niñas sean siempre felices! Os quiero muchísimo, pequeñitas...
3 comentarios:
Ójala... y lo rápido que crecen... aprovecharemos su infancia todo lo que podamos.
Ese par de preciosas flores...Casi creo poder olerlas desde aquí. Ojalá las pudiera abrazar :)
Las echo mucho de menos
Que sean felices, que sean libres, que sean personas, que sean lo que quieran.Les envidio la suerte de tener una abuela como tú.
Publicar un comentario