20 feb 2009

EL ESCORIAL


Es inmenso, sólido, austero, macizo... y, a la vez, esas ventanas y esas agujas le hacen parecer frágil y ligero. La belleza del entorno, el estanque, el verde de la hierba y el azul del cielo de un color típicamente madrileño, me emocionan y me sumergen en un sentimiento de intemporalidad que sólo aquí suelo sentir. Uno siente la historia impregnar sus paredes y sus salas, y me invade la admiración hacia un rey que fué capaz de consolidar en poco tiempo uno de los monumentos más representativos del arte castellano. Gracias sean dadas por estos regalos del pasado que sirven para que tengamos bien afianzados los pies en el suelo y recordemos que ese arte de hoy en día, al que no desprecio, es sólo un débil reflejo de lo que hicieron, sin tántos medios, esos antepasados de todos nosotros, a los que, desde aquí, agradezco ese regalo para la vista que es el Monasterio del Escorial.

19 feb 2009

CASTILLO VISTO DESDE ARRIBA

Bellísimo castillo de Manzanares el Real, magníficamente conservado y digno de cualquier princesa de cuento que se precie. Estos testigos en piedra de tiempos pasados (que no mejores) siempre me ponen nostálgica. Debe ser por los cuentos de la infancia, pero uno siempre imagina historias maravillosas vividas entre sus muros: guerras, lujo, amores y traiciones. Relatos que forman parte de nuestra historia, pero que siempre están rodeadas de un halo de magia.

Dejemos volar nuestra imaginación: seamos princesas protegidas por maravillosos caballeros con dorada armadura. Quizá desde esa ventana desde la que tomé la foto, hubo alguien una vez asomada esperando el regreso del guerrero. ¿No es fantástico?.

16 feb 2009

ESTE AÑO, NIEVE


Este año, la nieve se ha hecho dueña de la Sierra de Madrid, dejándonos estampas tan lindas como ésta del Embalse de Valmayor con el monte Abantos al fondo. Parece como si el cielo se hubiese abierto para iluminar la cima cubierta de blanco.

TRES FIERAS

Cada año, en El Escorial, montan un Belén que atrae a muchísima gente por lo curioso que resulta. Es como si uno estuviese paseando por un pueblecito con sus tiendas, su castillo de Herodes, sus animales y su Portal. A mis nietas les encanta ir. Este año las he fotografiado junto a un tigre, en una pose que deja lugar a dudas sobre quién es más fiera de los tres.