Es inmenso, sólido, austero, macizo... y, a la vez, esas ventanas y esas agujas le hacen parecer frágil y ligero. La belleza del entorno, el estanque, el verde de la hierba y el azul del cielo de un color típicamente madrileño, me emocionan y me sumergen en un sentimiento de intemporalidad que sólo aquí suelo sentir. Uno siente la historia impregnar sus paredes y sus salas, y me invade la admiración hacia un rey que fué capaz de consolidar en poco tiempo uno de los monumentos más representativos del arte castellano. Gracias sean dadas por estos regalos del pasado que sirven para que tengamos bien afianzados los pies en el suelo y recordemos que ese arte de hoy en día, al que no desprecio, es sólo un débil reflejo de lo que hicieron, sin tántos medios, esos antepasados de todos nosotros, a los que, desde aquí, agradezco ese regalo para la vista que es el Monasterio del Escorial.
20 feb 2009
19 feb 2009
CASTILLO VISTO DESDE ARRIBA
Dejemos volar nuestra imaginación: seamos princesas protegidas por maravillosos caballeros con dorada armadura. Quizá desde esa ventana desde la que tomé la foto, hubo alguien una vez asomada esperando el regreso del guerrero. ¿No es fantástico?.
16 feb 2009
ESTE AÑO, NIEVE
TRES FIERAS
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